MENSAJE DEL DIRECTORIO

APODOrientaciones a las directivas de curso

 

La colaboración de los padres con el establecimiento es fundamental para el logro del proyecto educativo del colegio. Los apoderados tienen derecho a organizarse y ser representados ante el colegio según lo establece el decreto 565 de 1990 que reconoce a las directivas como los representantes de los padres de cada curso y regula los Centros de Padres. El derecho a participar, le asiste de igual manera a padres y madres, sin distinción alguna sobre su estado civil. Resumimos aquí las funciones de las directivas adaptadas a la realidad del Lycée Jean d´Alembert y damos recomendaciones para un mejor desempeño.

 

La directiva de curso está integrada por Presidente, Secretario y Tesorero quienes son elegidos por el conjunto de apoderados y deben desempeñar las tareas siguientes:

 

Presidente: representante de apoderados del curso ante el colegio y la APA, debe:

  • Mantener contacto con el profesor jefe.
  • Mantener informados a los apoderados sobre actividades del colegio.
  • Asistir a reuniones convocadas por el profesor jefe, el colegio o la APA (junto a otro miembro de la directiva).
  • Informar al colegio y la APA la composición de la directiva, sus datos de contacto y datos de contacto de los apoderados (incluyendo actualizaciones por cambios).
  • Apoyar al profesor jefe y al colegio en lo requerido en relación al curso.
  • Realizar gestiones ante el profesor jefe, el colegio o la APA sólo para tratar asuntos del grupo curso.
  • Informar a la APA de eventuales problemas tratados con profesor jefe y/o colegio.
  • En entrevistas con profesores franceses, solicitar apoyo de apoderado francoparlante.
  • Utilizar y promover el uso del reglamento interno del colegio.
  • Utilizar el conducto regular para tratar problemas.
  • Utilizar y promover el uso de medios escritos para respaldar comunicaciones con apoderados, el profesor jefe, el colegio y la APA y facilitar su seguimiento.
  • Consultar trimestralmente a apoderados opinión sobre desempeño del alumno, global del curso y general del colegio (ojalá a través de encuesta vía internet).
  • Representar a los apoderados ante el Consejo de Escuela (primaria) o Consejo de Clase (secundaria), al que dos miembros de la directiva de cada curso son invitados trimestralmente por el colegio. Actas disponibles en www.apadalembert.cl
  • Planificar, junto a los otros miembros de la directiva, participación de apoderados en actividades organizadas por el colegio e instancias para reunir a los apoderados durante el año escolar (celebraciones, regalos, paseo de curso, etc.).
  • Velar porque el curso cumpla con su participación para un buen desarrollo de las actividades de convivencia escolar (kermesse, día de Francia, día de Chile, ramada, etc.)
  • Velar que se cumplan plazos y obligaciones de actividades propuestas por la directiva.

 

 

Secretario: encargado de comunicaciones y documentación, debe:

  • Mantener actualizada lista con datos de apoderados del curso (teléfono y correo electrónico).
  • Mantener grupo de correo electrónico como medio oficial de comunicación entre apoderados.
  • Redactar minuta de reuniones de apoderados y hacerla llegar a apoderados del curso.
  • Para la primera reunión incluir los miembros de la directiva y sus datos de contacto, así como la cuota acordada y la cuenta corriente en la cual depositar.
  • Comunicar propuestas de apoderados al Consejo de Escuela o Consejo de Establecimiento a la APA.
  • Participar en compras y organización de actividades planificados por la directiva.
  • Apoyar a los otros miembros de la directiva para la redacción y envío de comunicaciones a los apoderados/profesores.
  • Cuando se le solicite, difundir información a apoderados a través de correo electrónico o eventualmente chats aun cuando no sean medios oficiales.
  • Use chats solo apoyar en recordatorios de tareas, reuniones, cuotas, etc.
  • En chat: desaconseje  el uso de lenguaje vulgar, comentarios de conductas o dichos de alumnos o profesores, propaganda comercial o política.

 

Tesorero: encargado de recursos económicos, debe:

  • Proponer junto a la directiva del curso monto de la cuota anual de curso.
  • Poner a disposición del curso una cuenta en la cual se pueda depositar la cuota.
  • Recaudar cuota de curso.
  • Velar porque todos los apoderados cancelen la cuota anual y eventuales cuotas adicionales.
  • Evaluar los casos en los que resulta complicado para la familia cubrir la cuota de curso en su totalidad, acordar junto a los otros miembros de la directiva, alternativas para dichas familias.
  • Preparar presupuesto para financiar actividades: evento solidario de 14 de Julio, Fiestas Patrias, Kermesse, regalo día del profesor, paseo de camaradería, etc.
  • Reembolsar gastos que otros miembros de la comisión hubieren hecho para desarrollar las actividades previamente planificadas.
  • Colaborar con las compras para los distintos eventos del curso.
  • Mantener actualizado balance financiero para decidir actividades a realizar.
  • Mantener respaldo de ingresos y egresos.
  • Al final del año hacer llegar el balance final a todos los apoderados del curso.
  • RESUMEN

meteorito

El meteorito cayó un poco más allá, pero nos impactó a todos. El cráter es profundo. El estruendo nos remece y  reflexionamos sobre su trayectoria: las familias silenciosas, la soledad de los jóvenes, la tolerancia a las drogas, la judicialización en la educación, los proyectos educativos, el periodista que perdió el rumbo, nuestra sociedad segregada y nos angustiamos. Miramos a nuestros hijos, pensamos en nuestro colegio y surgen las preguntas, ¿venderán droga?, ¿existe un protocolo para algo así?, ¿se hace prevención?, ¿tendrá buenos amigos?, ¿sufrirá de maltrato?, ¿hay psicólogo?, y nuestros aparatos electrónicos se llenan de propuestas: reuniones de camaradería, charlas, talleres de prevención, paseos, etc. No queremos otro cráter: claramente hay muchos puntos de su trayectoria en que podemos intervenir, partiendo por nuestro hogar.

En los colegios, la formación integral del sujeto busca su bienestar  biopsicosocial, por lo que se trabajan esos aspectos de manera transversal en la malla curricular y en particular por el comité de convivencia escolar, que también integra a los padres. En el nuestro, dicho comité ha organizado en el último año actividades para los padres como la Capacitación en Prevención de Drogas y Alcohol (Clínica Alfa), Obra teatral Plan X (Bullyng). Una vez por mes, a las 8:30 horas se realiza el Café Rencontre, “diálogos para educar juntos”, espacio creado para analizar temas diversos con los apoderados. También redactan y publican en la web nuestro reglamento interno y sus protocolos, para que estén al alcance de todos y los apoderados podamos opinar a través de los consejos del colegio.

Quizás no supimos de estas actividades o nuestro trabajo no nos deja tiempo, pero como centro general de padres queremos expresarles que estos temas son una preocupación constante en nuestra comunidad y que pueden contar con nosotros para canalizar sus inquietudes o las iniciativas que deseen.

amar-esc-padresAprender a “A.M.A.R.”

 

Me encuentro frecuentemente ante la demanda de padres sobre qué hacer en determinadas situaciones con sus hijos. Existe una gran necesidad de recetas para aplicar en la crianza de nuestros hijos, ya que nos sentimos sobrecargados por las demandas de nuestra sociedad y por el escaso tiempo con el que contamos para hacer la distinción entre lo urgente y lo importante.

 

La respuesta a esta pregunta es que no existen recetas. Lo que debemos hacer es buscar las propias formas, las propias respuestas, y así criar en base a nuestra capacidad de amar.

 

Amar es el verbo que nos permite poner en una palabra lo que sin duda hacemos por nuestros hijos. Pero también puede ser la respuesta a nuestras incertidumbres sobre cómo amar correctamente.

 

El reconocido psicólogo infantil Felipe Lecannelier, quien visitó recientemente nuestro establecimiento para realizar una charla a profesores del ciclo primario, ha desarrollado un programa de intervención denominado “A.M.A.R.”, el que corresponde a la sigla Atención, Mentalización, Auto mentalización y Regulación. Este programa está orientado al fomento del apego seguro y al aprendizaje socio emocional a través del cuidado respetuoso y emocionalmente seguro.

 

Si bien no es el propósito de este artículo explicar de qué trata este programa, me detengo en la primera palabra de la sigla: ATENCIÓN. Para poder criar de manera segura a nuestros niños, tenemos que ser capaces de prestar atención a sus necesidades, a su temperamento, a sus sentidos, a sus afectos, a sus fortalezas, a sus intereses, a sus temores. Es decir, a su singularidad como sujeto.

 

Muchos de las dificultades relacionales surgen a partir del hecho de ver al otro como un otro yo, ya que lo invalidamos como sujeto. Al prestar atención a la particularidad de nuestros hijos e hijas, estamos reconociéndolos como legítimos otros. Así dejamos de verlos como un otro yo y pasamos a respetarlo como alguien diferente, pero que necesita de nosotros para desarrollarse plenamente.

 

Finalmente, a quienes les interese profundizar en esta forma de AMAR,

les recomiendo la lectura del libro recientemente publicado

por Ediciones B: “A.M.A.R.” de Felipe Lecannelier.

CW

EL MERCURIO DE SANTIAGO

Columnista

Cristián Warnken

Jueves 02 de marzo de 2017

El primer día de clases

«Lo crucial es que vuelva a bailar el fuego, que mane el agua, que haya sed, que haya asombro, mucho asombro. Que este sea el primer día de una aventura y no el de una larga y tormentosa condena en una prisión…».

 

Al primer día de clases se llega con el cuaderno en blanco, reluciente, oloroso. Y se le saca punta al lápiz, y el corazón tiembla en la mochila. «Venimos a aprender» -dicen los ojos de los niños, todavía limpios-. El conocimiento es una aventura, una aventura que partió hace miles de años, con preguntas que quemaban el alma. Con asombro. Qué palabra tan importante: asombro. En griego: thaumazein . Todo viene de ahí. De esos griegos que miraron lo naciente del agua, lo danzante del fuego, y se maravillaron y quisieron saber más, quisieron saberlo todo.

Los primeros filósofos fueron niños desbordados por las preguntas, ellos bailaban las preguntas.

La búsqueda del saber fue una fiesta y un combate. Un combate con la propia y dolorosa ignorancia. Y, entonces, en medio de la larga noche de ir tanteando a ciegas con lo oscuro, surgieron los primeros maestros. Pero ellos no traían respuestas, sino más preguntas. No eran portadores de la certeza, sino mensajeros de la extrañeza. El primer día de clases, en el origen de la aventura de saber, fue el silencio inquietante del maestro que ante las preguntas que le caían como flechas, se dio media vuelta y se fue. «Los dejo solos para que no me conviertan en estatua y los aplaste». Ese pasó a ser el signo del verdadero maestro: el que arrojaba al discípulo a la intemperie, para que caminara y volara solo. Aunque se quemara las alas. A veces hay que quemarse las alas, porque es mejor quemarse que apagarse.

Primero fue un puñado de iniciados secretos (Pitágoras entre otros), luego se crearon las escuelas y el conocimiento se abrió. Después fue «la letra con sangre entra», las humillaciones al que formulaba una pregunta incómoda (al que llamaban «rebelde» o «hereje»), las lecciones monótonas, las letanías vacías, la alegría de aprender convertida en martirio. Pero el peligro más devastador de todos fue el hastío. Las caminatas peripatéticas al aire libre fueron reemplazadas por las salas cerradas, frías, en las que un repetidor obligaba a los niños a envenenarse con letra muerta. La letra muerta fue el comienzo del fin de la aventura, la lepra que pudrió todo. Legiones de funcionarios, de tecnócratas, de mediadores se apoderaron de los templos (las escuelas) y congelaron la danza del fuego y secaron el pozo de donde manaba el agua, fuego y agua que habían hecho bailar de asombro a los primeros maestros. La academia se convirtió en el gran cementerio de las ideas vivas, de los cantos, de los descubrimientos. Y los maestros mismos se transformaron en prisioneros de un sistema que los asfixiaba, en que el rendimiento, las metas eran más importantes que la búsqueda.

¿Cómo hacer ahora para que ese fuego de nuevo arda, para que esa agua mane desde el origen, para que las preguntas vuelvan a ser bailadas? ¡Que los profesores puedan bailar otra vez! ¡Que ardan! ¡Que vuelen! ¡Déjenlos volar! Primer día de clases: todo puede comenzar de nuevo. Que llegue el alumno que desbarate el guion del profesor con la pregunta difícil, como ese intrépido e imparable Abelardo, el muchacho que hizo temblar las aulas del medioevo. ¿Quién se acuerda de él? A Abelardo quisieron darle la lección, pero él se transformó finalmente en la lección. Que también aparezcan maestros que sean capaces de vivir, de encarnar la verdad como Sócrates o Jesús, o desaparecer como Lao-Tsé.

Pero no seamos pesimistas: hoy es el primer día de clases, y todo puede empezar de nuevo. El cuaderno está vacío, los ojos brillan, todo está dispuesto para la aventura, para el viaje que lleva de las preguntas a lo abierto. Todo lo demás es accesorio: los rankings de notas (¿qué es eso: notas?), los grandes edificios, los computadores, el pizarrón, los «resultados». Lo crucial es que vuelva a bailar el fuego, que mane el agua, que haya sed, que haya asombro, mucho asombro. Que este sea el primer día de una aventura y no el de una larga y tormentosa condena en una prisión.

ecole parent

Un nuevo año escolar acaba de comenzar.

Este es un período de reencuentros y ajustes.

En él se encuentran nuevas miradas,

nuevos sueños, y nuevos temores.

Es un momento en el cual se reencuentran risas,

juegos, colores, sonidos y trazos.

 

El ingreso al colegio es para los niños uno de los hitos más importantes del año. Es el día en el que se abre una puerta a un sinfín de oportunidades. Llegan con una mochila llena de cuadernos en blanco y un estuche lleno de lápices. Todo está dispuesto para escribir en esas páginas una nueva historia. Pero también llegan con una mochila cargada de temores, ansiedades, expectativas e ilusiones. Como diría Amanda Céspedes: “Las emociones también van a la escuela”.

 

Al inicio del año escolar puede resultar más evidente la presencia de ciertas emociones. Por ejemplo, es posible ver y escuchar a niños que lloran al momento de la separación a la entrada al colegio. Pero en la mayoría de los casos esto corresponde a un proceso de adaptación al cual el niño logra sobreponerse. No obstante, durante todo el año debemos poner atención a los indicadores que nos hablan del mundo emocional de nuestros hijos. No debemos olvidar que lo que podemos observar de manera relativamente fácil son sólo las conductas, y son justamente las conductas “negativas” las que pueden transformarse en la punta un iceberg que oculta las dificultades y dolores que atraviesan los niños. Estas conductas son una señal de alerta de que algo está pasando, ya que son la representación de una reacción ansiosa. Pueden ser conductas internas y que por lo mismo son un poco más difíciles de apreciar (fobias, enuresis, tics, insomnio, ansiedad de separación) o conductas externas (hiperactividad, agresividad, oposicionismo) las que sí se distinguen con facilidad, sobretodo por los profesores, quienes pasan una gran cantidad de tiempo con los niños.

 

Debemos estar atentos a las conductas de los niños, especialmente cuando notamos cambios en ella. Éstas son un reflejo del mundo emocional del niño y pueden ser la puerta de entrada a conflictos que deben ser atendidos o a necesidades afectivas que deben ser satisfechas. Es la forma que tienen los niños de pedir ayuda, así que no sólo sancionemos la conducta que nos parezca inadecuada cuando esta sea disruptiva, sino que miremos a través de ella para contener y reparar a tiempo, y que así se den las condiciones de bienestar emocional, que son imprescindibles para el logro de los aprendizajes.